Dolor silencioso
que conduces al llanto
sobrecogedor,
y limpia el alma,
atormentada del cuerpo
enfebrecido.
La Tierra abre
sus heridas profundas
al Cielo Eterno.
Bálsamo Divino,
sana al Planeta y
a sus habitantes.
Dios Eterno , Grande,
regálanos la Paz.
En Ti Confíamos.
Tomado de Facebook.
Caracas, 26 de agosto de 2026.














